domingo, 28 de noviembre de 2010

Tu más Profunda Piel - Julio Cortázar




Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa, en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velamen de las sábanas.

No me mires desde la ausencia con esa gravedad un poco infantil que hacia de tu rostro una máscara de joven faraón nubio. Creo que siempre estuvo entendido que sólo nos daríamos el placer y las fiestas livianas del alcohol y las calles vacías de la medianoche. De ti tengo más que eso, pero en el recuerdo me vuelves desnuda y volcada, nuestro planeta más preciso fue esa cama donde lentas, imperiosas geografías iban naciendo de nuestros viajes, de tanto desembarco amable o resistido de embajadas con cestos de frutas o agazapados flecheros, y cada pozo, cada río, cada colina y cada llano los hallamos en noches extenuantes, entre oscuros parlamentos de aliados o enemigos. ¡Oh viajera de ti misma, máquina de olvido! Y entonces me paso la mano por la cara con un gesto distraído y el perfume del tabaco en mis dedos te trae otra vez para arrancarme a este presente acostumbrado, te proyecta antílope en la pantalla de ese lecho donde vivimos las interminables rutas de un efímero encuentro.

Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante que es como un vórtice, sé que dijiste " Me da pena, y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, hipogrifos afrontados, delfines en mitad del salto. Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.

Dijiste "Me da pena, sabes", y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado. Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.

Con el perfume del tabaco rubio en los dedos asciende otra vez el balbuceo, el temblor de ese oscuro encuentro, sé que una boca buscó la oculta boca estremecida, el labio único ciñéndose a su miedo, el ardiente contorno rosa y bronce que te libraba a mi más extremo viaje. Y como ocurre siempre, no sentí en ese delirio lo que ahora me trae el recuerdo desde un vago aroma de tabaco, pero esa musgosa fragancia, esa canela de sombra hizo su camino secreto a partir del olvido necesario e instantáneo, indecible juego de la carne oculta a la conciencia lo que mueve las más densas, implacables máquinas del fuego. No eras sabor ni olor, tu más escondido país se daba como imagen y contacto, y sólo hoy unos dedos casualmente manchados de tabaco me devuelven el instante en que me enderecé sobre ti para lentamente reclamar las llaves de pasaje, forzar el dulce trecho donde tu pena tejía las últimas defensas ahora que con la boca hundida en la almohada sollozabas una súplica de oscura aquiescencia, de derramado pelo. Más tarde comprendiste y no hubo pena, me cediste la ciudad de tu más profunda piel desde tanto horizonte diferente, después de fabulosas máquinas de sitio y parlamentos y batallas. En esta vaga vainilla de tabaco que hoy me mancha los dedos se despierta la noche en que tuviste tu primera, tu última pena. Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Torito De Julio Cortázar.



Un cuento de Julio Cortázar que me encanto!!

"Ojalá que un día podamos gritar: ¡el torero ha muerto: vivan los toros!."
Eduardo del Río.



A la memoria de don Jacinto Cúcaro,
que en las clases de pedagogía del normal "Mariano Acosta",
allá por el año 30, nos contaba las peleas de Suárez.

Qué le vas a hacer, ñato, cuando estás abajo todos te fajan. Todos, che, hasta el más maula. Te sacuden contra las sogas, te encajan la biaba. Andá, andá, qué venís con consuelos vos. Te conozco, mascarita. Cada vez que pienso en eso, salí de ahí, salí. Vos te creés que yo me desespero, lo que pasa es que no doy más aquí tumbado todo el día. Pucha que son largas las noches de invierno, te acordás del pibe del almacén cómo lo cantaba. Pucha que son largas... Y es así, ñato. Más largas que esperanza'e pobre. Fijáte que yo a la noche casi no la conozco, y venir a encontrarla ahora... Siempre a la cama temprano, a las nueve o a las diez. El patrón me decía: "Pibe, andáte al sobre, mañana hay que meterle duro y parejo". Una noche que me le escapaba era una casualidad. El patrón... Y ahora todo el tiempo así, mirando el techo. Ahí tenés otra cosa que no sé hacer, mirar p'arriba. Todos dijeron que me hubiera convenido, que hice la gran macana de levantarme a los dos segundos, cabrero como la gran flauta. Tienen razón, si me quedo hasta los ocho no me agarra tan mal el rubio.

Y bueno, es así. Pa peor la tos. Después te vienen con el jarabe y los pinchazos. Pobre la hermanita, el trabajo que le doy. Ni mear solo puedo. Es buena la hermanita, me da leche caliente y me cuenta cosas. Quién te iba a decir, pibe. El patrón me llamaba siempre pibe. Dale áperca, pibe. A la cocina, pibe. Cuando pelié con el negro en Nueva York el patrón andaba preocupado. Yo lo juné en el hotel antes de salir. "Lo fajás en seis rounds, pibe", pero fumaba como loco. El negro, cómo se llamaba el negrito, Flores o algo así. Duro de pelar, che. Un estilo lindo, me sacaba distancia vuelta a vuelta. Áperca, pibe, metele áperca. Tenía razón el trompa. Al tercero se me vino abajo como un trapo. Amarillo, el negro. Flores, creo, algo así. Mirá como uno se ensarta, al principio me pareció que el rubio iba a ser más fácil. Lo que es la confianza, ñato. Me barajó de una piña que te la debo. Me agarró en frío el maula. Pobre patrón, no quería creer. Con qué bronca me levanté. Ni sentía las piernas, me lo quería comer ahí nomás. Mala suerte, pibe. Todo el mundo cobra al final. La noche del Tani, te acordás pobre Tani, qué biaba. Se veía que el Tani estaba de vuelta. Guapo el indio, me sacudía con todo, dale que va, arriba, abajo. No me hacía nada, pobre Tani. Y eso que cuando lo fui a saludar al rincón me dolía bastante la cara, al fin y al cabo me arrimó una buena leñada. Pobre Tani, vos sabés que me miró, yo le puse el guante en la cabeza y me reía de contento, no me quería reír, te imaginás que no era de él, pobre pibe. Me miró apenas, pero me hizo no sé qué. Todos me agarraban, pibe lindo, pibe macho, ah criollo, y el Tani quieto entre los de él, más chatos que cinco e'queso. Pobre Tani. Por qué me acuerdo de él, decime un poco. A lo mejor yo lo miré así al rubio esa noche. Qué sé yo, para acordarme estaba. Qué biaba, hermano. Ahora no vas a andar disimulando. Te fajó y se acabó. Lo malo que yo no quería creer. Estaba acostado en el hotel, y el patrón fumaba y fumaba, casi no había luz. Me acuerdo que hacía calor. Después me pusieron hielo, fijáte un poco yo con hielo. El trompa no decía nada, lo malo que no decía nada. Te juro que tenía ganas de llorar, como cuando ella... Pero para qué te vas a hacer mala sangre. Si llego a estar solo, te juro que moqueo. "Mala pata, patrón", le dije. Qué más le iba a decir. Él dale que dale al tabaco. Fue suerte dormirme. Como ahora, cada vez que agarro el sueño me saco la lotería. De día tenés la radio que trajo la hermanita, la radio que... Parece mentira, ñato. Bueno, te oís unos tanguitos y las transmisiones de los teatros. ¿Te gusta Canaro a vos? A mí Fresedo, che, y Pedro Maffia. Si los habré visto en el ringside, me iban a ver todas las veces. Podés pensar en eso, y se te acortan las horas. Pero a la noche qué lata, viejo. Ni la radio, ni la hermanita, y en una de esas te agarra la tos, y dale que dale, y por ahí uno de otra cama se rechifla y te pega un grito. Pensar que antes... Fijáte que ahora me cabreo más que antes. En los diarios salía que de pibe los peleaba a los carreros en la Quema. Puras macanas, che, nunca me agarré a trompadas en la calle. Una o dos veces, y no por mi culpa, te juro. Me podés creer. Cosas que pasan, estás con la barra, caen otros y en una de esas se arma. No me gustaba, pero cuando me metí la primera vez me di cuenta que era lindo. Claro, cómo no va a ser lindo si el que cobraba era el otro. De pibe yo peleaba de zurda, no sabés lo que me gustaba fajar de zurda. Mi vieja se descompuso la primera vez que me vio pelearme con uno que tenía como treinta años. Se creía que me iba a matar, pobre vieja. Cuando el tipo se vino al suelo no lo podía creer. Te voy a decir que yo tampoco, creéme que las primeras veces me parecía cosa de suerte. Hasta que el amigo del trompa me fue a ver al club y me dijo que había que seguir. Te acordás de esos tiempos, pibe. Qué pestos. Había cada pesado que te la voglio dire. "Vos metele nomás", decía el amigo del patrón. Después hablaba de profesionales, del Parque Romano, de River. Yo qué sabía, si nunca tenía cincuenta guitas para ir a ver nada. También la noche que me dio veinte pesos, qué alegrón. Fue con Tala, o con aquel flaco zurdo, ya ni me acuerdo. Lo saqué en dos vueltas, ni me tocó. Vos sabés que siempre mezquiné la cara. Si me llego a sospechar lo del rubio... Vos creés que tenés la pera de fierro, y en eso te la hacen sonar de una piña. Qué fierro ni que ocho cuartos. Veinte pesos, pibe, imagínate un poco. Le di cinco a la vieja, te juro que de compadre, pa mostrarle. La pobre me quería poner agua de azahar en la muñeca resentida. Cosas de la vieja, pobre. Si te fijás, fue la única que tenía esas atenciones, porque la otra... Ahí tenés, apenas pienso en la otra, ya estoy de vuelta en Nueva York. De Lanús casi no me acuerdo, se me borra todo. Un vestido a cuadritos, sí, ahora veo, y el zaguán de Don Furcio, y también las mateadas. Cómo me tenían en esa casa, los pibes se juntaban a mirarme por la reja, y ella siempre pegando algún recorte de Crítica o de Última Hora en el álbum que había empezado, o me mostraba las fotos del Gráfico. ¿Vos nunca te viste en foto? Te hace impresión la primera vez, vos pensás pero ése soy yo, con esa cara. Después te das cuenta que la foto es linda, casi siempre sos vos que estás fajando, o al final con el brazo levantado. Yo venía con mi Graham Paige, imaginate, me empilchaba para ir a verla, y el barrio se alborotaba. Era lindo matear en el patio, y todos me preguntaban qué sé yo cuánta cosa. Yo a veces no podía creer que era cierto, de noche antes de dormirme me decía que estaba soñando. Cuando le compré el terreno a la vieja, qué barullo que hacían todos. El trompa era el único que se quedaba tranquilo. "Hacés bien, pibe", decía, y dale al tabaco. Me parece estarlo viendo la primera vez, en el club de la calle Lima. No, era en Chacabuco, esperá que no me acuerdo, pero si era en Lima, infeliz, no te acordás del vestuario todo de verde, con más mugre... Esa noche el entrenador me presentó al patrón, resultaba que eran amigos, cuando me dijo el nombre casi me agarro de las sogas, apenas lo vi que me miraba yo pensé: "Vino para verme pelear", y cuando el entrenador me lo presentó me quería morir. Él no me había dicho nunca nada, de puro rana, pero hizo bien, así yo iba subiendo despacio, sin engolosinarme. Como el pobre zurdito, que lo llevaron a River en un año, y en dos meses se vino abajo que daba miedo. En ese entonces no era macana, pibe. Te venía cada tano de Italia, cada gallego que te daba miedo, y no te digo nada de los rubios. Claro que a veces la gozabas, como la vez del príncipe. Eso fue un plato, te juro, el príncipe en el ringside y el patrón que me dice en el camarín: " No te andés con vueltas, no te vayas a dejar vistear que para eso los yonis son una luz", y te acordás que decían que era el campeón de Inglaterra, o qué sé yo qué cosa. Pobre rubio, lindo pibe. Me daba no sé qué cuando nos saludamos, el tipo chamuyó una cosa que andá a entendele, y parecía que te iba a salir a pelear con galera. El patrón no te vayas a creer que estaba muy tranquilo, te puedo decir que él nunca se daba cuenta de cómo yo lo palpitaba. Pobre trompa, se creía que no me daba cuenta. Che, y el príncipe ahí abajo, eso fue grande, a la primera finta que me hace el rubio le largo la derecha en gancho y se la meto justo justo. Te juro que me quedé frío cuando lo vi patas arriba. Qué manera de dormir, pobre tipo. Esa vez no me dio gusto ganar, más lindo hubiera sido una linda agarrada, cuatro o cinco vueltas como con el Tani o con el yoni aquél, Herman se llamaba, uno que venía con un auto colorado y una pinta bárbara... Cobró, pero fue lindo. Qué leñada, mama mía. No quería aflojar y tenía más mañas que... Ahora que para mañas el Brujo, che. De donde me lo fueron a sacar a ése. Era uruguayo, sabés, ya estaba acabado pero era peor que los otros, se te pegaba como sanguijuela y andá sacátelo de encima. Meta forcejeo, y el tipo con el guante por los ojos, pucha me daba una bronca. Al final lo fajé feo, me dejó un claro y le entré con una ganas... Muñeco al suelo, pibe. Muñeco al suelo fastrás... Vos sabés que me habían hecho un tango y todo. Todavía me acuerdo un cacho, de Mataderos al centro, y del centro a Nueva York... Me lo cantaban por todos lados, en los asados, por la radio... Era lindo oírse en la radio, che, la vieja me escuchaba todas las peleas. Y vos sabés que ella también me escuchaba, un día me dijo que me había conocido por la radio, porque el hermano puso la pelea con uno de los tanos... ¿Vos te acordás de los tanos? Yo no sé de dónde los iba a sacar el trompa, me los traía fresquitos de Italia, y se armaban unas leñadas en River... Hasta me hizo pelear con dos hermanos, con el primero fue colosal, al cuarto round se pone a llover, ñato, y nosotros con ganas de seguirla porque el tanito era de ley y nos fajábamos que era un contento, y en eso empezamos a refalar y dale al suelo yo, y al suelo él... Era una pantomima, hermano... La suspendieron, que macana. A la otra vez el tano cobró por las dos, y el patrón me puso con el hermano, y otro pesto... Qué tiempos, pibe, aquí sí era lindo pelear, con toda la barra que venía, te acordás de los carteles y las bocinas de auto, che, qué lío que armaban en la popular... Una vez leí que el boxeador no oye nada cuando está peleando, qué macana, pibe. Claro que oye, vos te creés que yo no oía distinto entre los gringos, menos mal que lo tenía al trompa en el rincón, áperca, pibe, dale áperca. Y en el hotel, y los cafés, qué cosa tan rara, che, no te hallabas ahí. Después el gimnasio, con esos tipos que te hablaban y no les pescabas ni medio. Meta señas, pibe, como los mudos. Menos mal que estaba ella y el patrón para chamuyar, y podíamos matear en el hotel y de cuando en cuando caía un criollo y dale con los autógrafos, y a ver si me lo fajás bien a ese gringo pa que aprendan cómo somos los argentinos. No hablaban más que del campeonato, qué le vas a hacer, me tenían fe, che, y me daban unas ganas de salir atropellando y no parar hasta el campeón. Pero lo mismo pensaba todo el tiempo en Buenos Aires, y el patrón ponía los discos de Carlitos y los de Pedro Maffia, y el tango que me hicieron, yo no sé si sabés que me habían hecho un tango. Como a Legui, igualito. Y una vez me acuerdo que fuimos con ella y el patrón a una playa, todo el día en el agua, fue macanudo. No te creas que podía divertirme mucho, siempre con el entrenamiento y la comida cuidada, y nada que hacerle, el trompa no me sacaba los ojos. "Ya te vas a dar el gusto, pibe", me decía el trompa. Me acuerdo cuando la pelea con Mocoroa, esa fue pelea. Vos sabés que dos meses antes ya lo tenía al patrón dale que esa izquierda va mal, que no dejés entrar así, y me cambiaba los sparrings y meta salto a la soga y bife jugoso... Menos mal que me dejaba matear un poco, pero siempre me quedaba con sed de verde. Y vuelta a empezar todos los días, tené cuidado con la derecha, la tirás muy abierta, mirá que el coso no es macana. Te creés que yo no lo sabía, más de una vez lo fui a ver y me gustaba el pibe, no se achicaba nunca, y un estilo, che. Vos sabés lo que es el estilo, estás ahí y cuando hay que hacer una cosa vas y la hacés sobre el pucho, no como esos que la empiezan a zapallazo limpio, dale que va, arriba abajo los tres minutos. Una vez en El Gráfico un coso escribió que yo no tenía estilo. Me dio una bronca, te juro. No te voy a decir que yo era como Rayito, eso era para ir a verlo, pibe, y Mocoroa lo mismo. Yo qué te voy a decir, al rato de empezar ya veía todo colorado y le metía nomás, pero no te vas a creer que no me daba cuenta, solamente que me salía y si me salía bien para qué te vas a afligir. Vos ves cómo fue con Rayito, está bien que no lo saqué pero lo pude. Y a Mocoroa igual, qué querés. Flor de leñada, viejo, se me agachaba hasta el suelo y de abajo me zampaba cada piña que te la debo. Y yo meta a la cara, te juro que a la mitad ya estábamos con bronca y dale nomás. Esa vez no sentí nada, el patrón me agarraba la cabeza y decía pibe no te abrás tanto, dale abajo, pibe, guarda la derecha. Yo le oía todo pero después salíamos y meta biaba los dos, y hasta el final que no podíamos más, fue algo grande. Vos sabés que esa noche después de la pelea nos juntamos en un bodegón, estaba toda la barra y fue lindo verlo al pibe que se reía, y me dijo qué fenómeno, che, cómo fajás, y yo le dije te gané pero para mí que la empatamos, y todos brindaban y era un lío que no te puedo contar... Lástima esta tos, te agarra descuidado y te dobla. Y bueno, ahora hay que cuidarse, mucha leche y estar quieto, qué le vas a hacer. Una cosa que me duele es que no te dejan levantar, a las cinco estoy despierto y meta mirar p'arriba. Pensás y pensás, y siempre lo malo, claro. Y los sueños igual, la otra noche, estaba peleando de nuevo con Peralta. Por qué justo tengo que venir a embocarla en esa pelea, pensá lo que fue, pibe, mejor no acordarse. Vos sabés lo que es toda la barra ahí, todo de nuevo como antes, no como en Nueva York, con los gringos... Y la barra del ringside, toda la hinchada, y unas ganas de ganar para que vieran que... Otra que ganar, si no me salía nada, y vos sabés cómo pegaba Víctor. Ya sé, ya sé, yo le ganaba con una mano, pero a la vuelta era distinto. No tenía ánimo, che, el patrón menos todavía, qué te vas a entrenar bien si estás triste. Y bueno, yo aquí era el campeón y él me desafió, tenía derecho. No le voy a disparar, no te parece. El patrón pensaba que le podía ganar por puntos, no te abrás mucho y no te cansés de entrada, mirá que aquél te va a boxear todo el tiempo. Y claro, se me iba para todos lados, y después que yo no estaba bien, con la barra ahí y todo te juro que tenía un cansancio en el cuerpo... Como modorra, entendés, no te puedo explicar. A la mitad de la pelea la empecé a pasar mal, después no me acuerdo mucho. Mejor no acordarse, no te parece. Son cosas que para qué. Me quisiera olvidar de todo. Mejor dormirse, total aunque soñés con las peleas a veces le acertás una linda y la gozás de nuevo. Como cuando el príncipe, qué plato. Pero mejor cuando no soñás, pibe, y estás durmiendo que es un gusto y no tosés ni nada, meta dormir nomás toda la noche dale que dale.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Relatoría No.13

Relatoría N°13
Universidad de Antioquia Departamento de Psicología- Regionalización
Seccional Oriente
Curso Español 1 Sociales Semestre 2010-2
Fecha: Noviembre 6 de 2010

Tema: La composición como proceso

Relatores: Carolina Silva- Yadisa Ospina
Palabras clave: invención, redacción, evaluación, revisión, edición, esbozo, borrador, ensayo, titulo, subtitulo, tema, tesis.

Contenidos desarrollados en clase:

En la primera parte de la clase se nos dio una serie de pasos para realizar la etapa de invención en el ensayo, los cuales consisten en: hacer una lista o lluvia de ideas, hacer un esbozo o esquema y escribir el primer borrador. Seguido a esto, se enumeraron los tipos de ensayo, los cuales pueden ser: argumentativos o descriptivos, de los cuales también se expuso su estructura. De igual modo en esta parte de la clase se hizo una diferencia entre tesis y tema.

En la segunda parte de la clase se socializó algunos puntos del ejercicio “pautas para la elaboración de un ensayo”, también el profesor sugirió que miráramos el documento llamado “errores al elaborar textos”.

Desarrollo argumentativo:

Al inicio de la clase se procedió a dar los pasos para la invención del ensayo, comenzando por la lluvia de ideas, la cual es una herramienta de trabajo que facilita el surgimiento de nuevas ideas sobre un tema o problema determinado. Luego continuamos con el esbozo o esquema que es una síntesis que resume, de forma estructurada y lógica, el texto previo y establece lazos entre las ideas principales, las secundarias, los detalles, los matices y las puntualizaciones. También se expuso el concepto de lo que es un borrador, escrito provisional donde pueden hacerse modificaciones, al igual que el de ensayo descriptivo, que se nutre del deseo de concretar temas científicos sobre los fenómenos de la naturaleza. Luego con el ensayo argumentativo del cual se dieron las partes que lo componen:

1. Introducción: tema a tratar, como voy a desarrollar el tema.

Hay tres asuntos básicos en la introducción:
1.1 el propósito del escritor del ensayo
1.2 el acercamiento al tema
1.3 la organización que seguirá el ensayo

2. cuerpo argumentativo: deben anunciarse aquello que que se va a desarrollar a lo largo del texto.
Debe de coincidir con la introducción.

Se siguió con la diferencia entre tema y tesis: El tema es el objeto del ensayo y la tesis es la postura que se asume sobre el tema. También se dijo que el ensayo podía ser introductorio o analizante, depende de si la tesis va al principio o al final del ensayo respectivamente.

El tema escogido puede desarrollarse teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

-aspectos narrativos
-ambiente
-técnica narrativa
-símbolos
-temática
-aspectos subjetivos

3. conclusiones
3.1 los aspectos principales y las ideas que se desarrollaron en el argumento
3.2 También se pueden poner las ideas principales trabajadas
3.3 Sugerencias para el lector o también una frase del texto o propia.

4. Bibliografía

Se dieron los posibles porcentajes en las que debería ir distribuido el ensayo
Introducción del 15% al 20 %
Cuerpo argumentativo 80%
Conclusión 10%

En la segunda parte el profesor sugirió que miráramos un documento encontrado en el blog del curso llamado “errores al elaborar textos- errores idiomáticos”, se dio un ejemplo de uno de estos errores: el dequeísmo
-forma incorrecta: es importante de que usted venga.
-forma correcta: es hora de que se afeite.
Luego se procedió con la socialización de la parte del ejercicio que se había dejado sobre las “pautas para la elaboración de un ensayo”, en el primer punto de este se debían proponer 5 posibles títulos para el ensayo, algunas personas que leyeron este punto se les hizo la sugerencia de que el titulo debería ir mas relacionado con el libro que se estaba leyendo, también se sugirió el uso de subtítulos.
Para la próxima clase queda pendiente traer el borrador del ensayo, para que el profesor pueda realizar la asesoría sobre éste a cada estudiante.

Relatoría No.12

Relatoría No.12
Universidad de Antioquia
Departamento de Psicología – Regionalización
Seccional Oriente
Curso: Español I Sociales
Semestre: 2010-II
Relatoría No.12
Fecha: 30 de octubre de 2010

Tema: límites del ensayo académico
Relator(es)
Juan Diego García Moreno
Diana jurado Sepúlveda
Ana María zapata

Palabras Claves: ensayo, etapa pre escritural, redacción, coherencia, esquema, organización, invención, revisión, borrador

SOBRE LAS TEMÁTICAS O CONTENIDOS DESARROLLADOS EN LA CLASE.

En esta sesión se presenta inicialmente un balance de cada uno de los blogs de los estudiantes, en el cual se dieron algunas sugerencias que aportan para el proceso de formación y mejoramiento del blog, para esto se llamo a lista y el docente daba las indicaciones respectivas a cada estudiante, algunas de las sugerencias son, algunos comentarios y reseñas son muy cortas, por lo tanto es necesario y vale la pena arriesgarse a escribir y tratar de hacer de este ejercicio un habito; otra de las sugerencias es que el titulo del blog debería ser en español por tratarse de un curso de español 1 sociales. Además se plantearon algunas inquietudes respecto al funcionamiento de algunas partes del blog, como el diseño y todo lo que este encierra para que el blog pueda ser claro, organizado y pueda ser leído.

Se retomo el esquema de los 5 pasos fundamentales para elaborar un ensayo en el cual básicamente se abordo la etapa preescritural y la redacción, ampliándose conceptualmente estos pasos, apoyados en el documento “Limites del ensayo académico” por Jaime Alberto Vélez, en el cual se extrajeron aspectos importantes cuyas características principales para que se presente un buen ensayo es que debe ser un texto inteligente y el ensayo debe estar bien redactado de tal forma de que pueda ser claro y entendido, básicamente lo propio de un ensayo reside en la visión personal del escritor dando cuenta de la apropiación conceptual.

En la segunda parte de la clase aleatoriamente algunos compañeros leyeron sus caracterizaciones de la película acerca del personaje que les correspondía, y algunos finales de la película, en estas lecturas se puedo evidenciar el rescate de elementos que hacen llamativo al texto como emplear un lenguaje figurativo, expresiones de intriga que inciten a seguir leyendo el texto. En las caracterizaciones seria interesante enfocarse por las situaciones que pasa el personaje, teniendo en cuanta los 5 elementos dados en la clase anterior. Se vio la creatividad de algunas lecturas en los finales de la película que de hecho no coincidían mucho con el original, pero lo interesante es la capacidad de la imaginación para recrear de muchas formas una misma película. En la lectura de estas se dio algunas sugerencias respecto a la postura adoptada para leer, como tener una distancia y altura moderada con el texto, no taparse la boca con la mano u otros objetos que impiden que la lectura se entienda.

Finalmente se termino de ver la película “el lector”, la cual muestra un final para muchos quizás triste, vemos como Hanna después de pasar varios años en la cárcel, estando a punto de salir se suicida, y Michael después de su muerte va de visita su tumba con su hija contándole lo que había sucedido en su adolescencia.

DESARROLLO ARGUMENTATIVO

En el desarrollo del esquema de los cinco pasos para elaborar un ensayo se encuentra la etapa pre escritural, para esta se dieron algunas recomendaciones a tener en cuenta. La primera es hacer una lista o lluvia de ideas de los posibles temas, elementos sobre los cuales se quiera o desee desarrollar el ensayo, dependiendo del interés y manejo conceptual del ensayista. En el segundo lugar se recomienda hacer un esbozo o esquema que permita saber por donde se va empezar, donde se recojan aspectos que hacen parte de una introducción como algunos elementos del autor, la obra, que le permita saber al lector que es lo que le encontrara en el texto. Y por ultimo dentro de lo que conforma esta etapa, es la escritura del primer borrador, este no se debe confundir con la entrega final, ya que las constantes revisiones implican el anexo de elementos que complementaran el ensayo. Básicamente en la etapa preescritural se pretende identificar situaciones, personajes, asuntos relacionados con el autor el tiempo interno y externo.

Siguiendo con el esquema se encuentra la redacción, en el cual se tomo como punto de apoyo el documento “Limites del ensayo académico”, del cual se extrajeron las citas más representativas del texto: “El gran ensayista es también un gran conocedor” pues esta actividad requiere conocimiento del tema específico, los elementos y el lenguaje adecuados para saber cómo expresarlo; el ensayo tiene un carácter libre y personal, en el sentido en el que el propio escritor construye los esquemas, las ideas sobre el texto, no es de especulación ni de asociación libre, por otra parte no existen formulas mágicas para escribir un ensayo, aunque se tienen en cuenta elementos como la sintaxis y demás aspectos gramaticales, por lo tanto es necesario hacer una lluvia de ideas y adoptar un método progresivo y consciente, “Un ensayo sin técnicas ni exigencias, tomando como punto de partida desde la labor académica, solo puede producir como resultado la repetición de errores”, es decir, cuando no se hace una escritura consciente se tiende a cometer un sin número de errores, tanto de forma, como gramaticales, lo que implica una constante corrección. Aquel que no tiene habilidad para escribir una reseña o un comentario difícilmente podrá tener competencia para escribir un ensayo.

El ensayo debe poseer un carácter intenso, que incite o invite a la lectura, de tal forma que convine figuras literarias, metáforas, entre otras expresiones, no solo al demostrar buen uso de los signos de puntuación, la coherencia garantizan un buen texto, porque este puede ser plano y aburrido, además quien lo escribe debe tener también, una habilidad para expresarse oralmente.
Por tanto se busca que el escritor, partiendo de su esfuerzo pueda trascender de un nivel descriptivo; lo importante del ensayo no es realizarlo con el fin de agradar al profesor, si no que se apropie de los conceptos ya que este es un ejercicio de pensamiento y pueda ser leído y entendido por otros interlocutores.

El ensayo como uno de los principales textos requeridos en la universidad, implica que quien lo elabore sea un gran lector, la construcción de este debería ser implementada desde la educación básica, como un ejercicio de reflexión y aprendizaje.

La clase finaliza con la propuesta de lectura del texto "la composición como proceso" por Álvaro Díaz para la próxima sesión del curso.

Además queda pendiente subir al blog la caracterización del personaje de la película por parte de cada estudiante.

Se entrego el taller con las pautas para la elaboración de un ensayo, quedando pendiente el trabajo de los dos primeros puntos durante la semana.

Relatoría No. 11

Relatoría N°11.
Clase 23 Octubre de 2010
Universidad de Antioquia Departamento de Psicología- Regionalización
Seccional Oriente
Curso Español 1 Sociales Semestre 2010-2
Relatoría N°11
Fecha: Octubre 23 del 2010

Temas:6 pasos para una correcta lectura de estudio – El Ensayo y pasos para su composición
Relatores:Alejandro Montoya Betancur – Juan David Flórez Ocampo

Palabras Clave: Lectura de estudio, descifrar, analizar, interpretar, sintetizar, criticar, cuestionar, aplicar, ensayo, borrador, invención, redacción, evaluación, revisión, edición.

Contenidos desarrollados en clase:
Durante el primer segmento de la clase se procedió a hacer un refuerzo de los conceptos trabajados la clase pasada, mientras los encargados de la relatoría correspondiente a la clase anterior llegaban para leerla. Se abordó el método indica para realizar correctamente uno de los métodos de lectura descritos, en este caso la lectura de estudio, por ser la que concierne directamente a los estudiantes universitarios.
Luego, con motivo de la proximidad de la entrega del ensayo correspondiente al libro asignado a cada estudiante, se expusieron los pasos para realizar su composición.
Finalmente, en el segundo bloque se proyectó una película con el objetivo de realizar la caracterización de uno de los personajes principales, ya fuese el hombre o la mujer.

Desarrollo Argumentativo:
De acuerdo a lo desarrollado en la clase anterior, y con base en las clases de lectura propuestas por el profesor, se procede a plantear unas bases fundamentales para realizar una correcta lectura de estudio, con el fin de desarrollar un buen análisis y compresión del contenido que lleven a una apropiación del mismo pero de un modo crítico y constructivo.
He aquí los pasos planteados:

1. Descifrar: Pretende capturar una primera noción del texto e identificar qué partes requieren de una profundización para su comprensión.
2. Analizar: Permite realizar una descomposición del texto, de modo que su asimilación sea más fácil. Por lo general un buen método es la realización de mapas conceptuales.
3. Interpretar: De acuerdo al lector, se debe identificar el contexto en que se realiza la lectura, de modo que la orientación de su comprensión sea la adecuada.
4. Sintetizar: Partiendo de que el proceso de escritura es una síntesis de ideas, la lectura debe realizar un depuramiento de esas ideas para facilitar su comprensión.
5. Criticar-Cuestionar: Toda lectura debe realizarse de un modo activo, en el que el lector no sea un simple espectador sin plantearse una posición con respecto a lo que lee, pues no tendría sentido dentro del contexto de formación profesional universitaria.
6. Aplicar: Parte esencial del proceso de lectura, si no se aplica lo que se lee ni se abstrae la estructura de su contenido, toda lectura de este tipo será estéril.

Como segundo tópico del primer segmento se abordó el tema del ensayo, que por ser un modo reflexivo de escritura en el cual se utiliza un lenguaje apelativo-sintomático, requiere de la aplicación de una serie de pasos que permitan llevar a cabo su composición, en la cual se involucra:

1. Invención (Preescritura): Consiste en el reconocimiento de ideas que llamen la atención y que puedan servir como base para estructurar el ensayo, en torno a las preguntas ¿Qué sé? ¿Qué conozco? ¿Qué quiero? ¿Qué me falta? Para desarrollar el enfoque en torno al cual se ordenará.
2. Redacción: Involucra las ideas generadas en la etapa inventiva y su posterior ordenamiento para ser plasmadas en el papel.
En este punto se hizo claro énfasis en que el proceso de redacción del ensayo debe ser una construcción de múltiples borradores, en el cual el ensayista no se debe quedar con el primer ensayo, sino realizar los que hagan falta para una buena composición.

Quedaron pendientes los pasos finales que conciernen la evaluación, la revisión y la edición del ensayopara la próxima clase.

Luego de este marco teórico se procedió a la exposición de un breve resumen del texto asignado por cada estudiante, con el fin de identificar ideas que pudiesen servir en el proceso de preescritura del ensayo.
En el segundo bloque de la clase se observó un fragmento de la película “El Lector” que por motivos de tiempo no se pudo completar y por consiguiente el ejercicio de caracterización que se proponía llevar a cabo con ella quedó pospuesto para la próxima clase, siendo reemplazado por la construcción de un final para la película.
Por último, se propuso la lectura de un documento para la próxima clase, con el fin de mejorar las nociones para la construcción de un ensayo.

A continuación presentamos una breve sinopsis de la película:

The Reader
Dirección: Stephen Daldry.
Países: USA y Alemania.
Año: 2008.
Duración: 124 min.
Género: Drama.
Interpretación: Kate Winslet (Hanna Schmitz), Ralph Fiennes (Michael Berg adulto), David Kross (Michael Berg de joven), Lena Olin (Rose Mather/Ilana Mather), Bruno Ganz (profesor Rohl).
Guión:David Hare; basado en la novela "El lector" de Bernhard Schlink.

Esta película cuenta la historia de Michael Berg en dos momentos, uno en la Alemania de 1958 cuando tenía 15 años de edad, y el segundo en la misma Alemania, en 1995 cuando es un adulto. La historia comienza con un Michael muy enfermo en un callejón en un día lluvioso, una desconocida que le dobla la edad aparece y lo ayuda. Después de que se recupera, Michael regresa para agradecerle a la extraña (Hanna) pero terminan envueltos en una apasionante relación, Michael incluso en algunas ocasiones deja de lado sus amigos para estar con Hanna. Por asuntos laborales Hanna abandona a Michael y unos años más tarde, Michael siendo ya estudiante de derecho, asiste a los juicios de personas vinculadas al régimen nazi, y tiene un reencuentro inesperado con Hanna,quién está siendo juzgada por haber trabajado para el Reich.
Una muy buena película, a la cual falta averiguar el final, pero que no hay duda será interesante.

martes, 23 de noviembre de 2010

Amor 77

Y después de hacer todo lo que hacen,
se levantan, se bañan, se entalcan,
se perfuman, se peinan, se visten,
y así progresivamente
van volviendo a ser lo que no son.
Julio Cortázar

Solo por placer - Attaque 77
http://www.youtube.com/watch?v=nW9cOUg2iIM

sábado, 20 de noviembre de 2010

♥ Su amor no era sencillo - Mario Benedetti ♥


Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales. Mario Benedetti .